DENGUE , CHIKUNGUNÑA Y ZIKA
DENGUE
El dengue es
una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, del género
flavivirus que es transmitida por mosquitos, principalmente por el Aedes
aegypti. La infección causa síntomas gripales, y en ocasiones evoluciona hasta
convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave o dengue
hemorrágico.1 Es una infección muy extendida que se presenta en todas las
regiones de clima tropical del planeta. En los últimos años la transmisión ha
aumentado de manera predominante en zonas urbanas y se ha convertido en un
importante problema de salud pública. En la actualidad, más de la mitad de la
población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad. La prevención y el
control del dengue dependen exclusivamente de las medidas eficaces de lucha
contra el vector transmisor, el mosquito.2
El número de
casos de dengue ha aumentado dramáticamente desde la década de 1960, con entre
50 y 528 millones de personas infectadas anualmente 3 4 Las primeras
descripciones datan de 1779, y su causa viral y la transmisión fueron
entendidos a principios del siglo 20. El dengue se ha convertido en un problema
mundial desde la segunda guerra mundial y es endémica en más de 110 países.
Aparte de la eliminación de los mosquitos, se está trabajando en una vacuna
contra el dengue, así como la medicación dirigida directamente al virus.
Transmisión
Un mosquito
o zancudo Aedes aegypti hembra ingiriendo sangre humana.
Proceso de
contagio del dengue
El vector
principal del dengue es el mosquito Aedes aegypti. El virus se transmite a los
seres humanos por la picadura de mosquitos hembra infectadas. Tras un periodo
de incubación del virus que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado puede
transmitir el agente patógeno durante toda su vida.2 También es un vector el
Aedes albo ictus, este es un vector secundario cuyo hábitat es Asia, aunque
debido al comercio de neumáticos se ha extendido en los últimos años a América
y Europa. Tiene una gran capacidad de adaptación, y gracias a ello puede
sobrevivir en las temperaturas más frías de Europa, lo cual es un grave
problema de salud pública. Su tolerancia a las temperaturas bajo cero, su
capacidad de hibernación y su habilidad para guarecerse en micro hábitats son
factores que propician su propagación y la extensión geográfica del dengue.
Las personas
infectadas son los portadores y multiplicadores principales del virus, y los
mosquitos se infectan al picarlas. Tras la aparición de los primeros síntomas,
las personas infectadas con el virus pueden transmitir la infección (durante 4
o 5 días; 12 días como máximo) a los mosquitos Aedes.
Diagnóstico
Desde
finales de 2008 la definición de dengue cambió, debido a que la antigua
clasificación de la OMS era muy rígida y los criterios que utilizaban para la
definición de caso de fiebre del dengue hemorrágico requerían la realización de
exámenes de laboratorio que no estaban disponibles en todos los lugares, si
bien la prueba de torniquete se usó y sigue usándose en lugares que adolecen de
falta de medios más precisos. Por esta razón hasta en el 40 % de los casos no
era posible aplicar la clasificación propuesta. Adicionalmente entre el 15 y el
22 % de los pacientes con choque por dengue no cumplían los criterios de la
guía, por lo cual no se les daba un tratamiento oportuno. Tras varios esfuerzos
de grupos de expertos en Asia y América, la realización de varios estudios, como
el DENCO (Dengue Control), la clasificación cambió a dengue y dengue grave.
Esta clasificación es más dinámica y amplia, permitiendo un abordaje más holístico
de la enfermedad.

Chikungunya
La fiebre chikungunya se caracteriza por la aparición súbita
de fiebre, generalmente acompañada de dolores articulares. Otros signos y
síntomas frecuentes son: dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas,
cansancio y erupciones cutáneas. Los dolores articulares suelen ser muy
debilitantes, pero generalmente desaparecen en pocos días.
La mayoría
de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores
articulares pueden durar varios meses, o incluso años. Se han descrito casos
ocasionales con complicaciones oculares, neurológicas y cardiacas, y también
con molestias gastrointestinales. Las complicaciones graves no son frecuentes,
pero en personas mayores la enfermedad puede contribuir a la muerte. A menudo
los pacientes solo tienen síntomas leves y la infección puede pasar inadvertida
o diagnosticarse erróneamente como dengue en zonas donde este es frecuente.
Transmisión
La fiebre
chikungunya se ha detectado en más de 60 países de Asia, África, Europa y las
Américas.
El virus se
transmite de una persona a otras por la picadura de mosquitos hembra
infectados. Generalmente los mosquitos implicados son Aedes aegypti y Aedes
albopictus dos especies que también pueden transmitir otros virus, entre ellos
el del dengue. Estos mosquitos suelen picar durante todo el periodo diurno,
aunque su actividad puede ser máxima al principio de la mañana y al final de la
tarde. Ambas especies pican al aire libre, pero Aegypti también puede hacerlo
en ambientes interiores.
La enfermedad
suele aparecer entre 4 y 8 días después de la picadura de un mosquito
infectado, aunque el intervalo puede oscilar entre 2 y 12 días.
Diagnóstico
Para
establecer el diagnóstico se pueden utilizar varios métodos. Las pruebas
serológicas, como la inmune adsorción enzimática (ELISA), pueden confirmar la
presencia de anticuerpos IgM e IgG contra el virus chikungunya. Las mayores
concentraciones de IgM se registran entre 3 y 5 semanas después de la aparición
de la enfermedad, y persisten unos 2 meses. Las muestras recogidas durante la
primera semana tras la aparición de los síntomas deben analizarse con métodos
serológicos y virológicos (RT–PCR).
El virus
puede aislarse en la sangre en los primeros días de la infección. Existen
diversos métodos de reacción en cadena de la polimerasa con retro transcriptasa
(RT–PCR), pero su sensibilidad es variable. Algunos son idóneos para el
diagnóstico clínico. Los productos de RT–PCR de las muestras clínicas también
pueden utilizarse en el gen tipificación del virus, permitiendo comparar
muestras de virus de diferentes procedencias geográficas.
Tratamiento
No existe
ningún antivírico específico para tratar la fiebre chikungunya. El tratamiento
consiste principalmente en aliviar los síntomas, entre ellos el dolor
articular, con antipiréticos, analgésicos óptimos y líquidos. No hay
comercializada ninguna vacuna contra el virus chikungunya.
Prevención y control
La
proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es
un importante factor de riesgo tanto para la fiebre chikungunya como para otras
enfermedades transmitidas por las especies en cuestión. La prevención y el
control se basan en gran medida en la reducción del número de depósitos de agua
natural y artificial que puedan servir de criadero de los mosquitos. Para ello
es necesario movilizar a las comunidades afectadas. Durante los brotes se
pueden aplicar insecticidas, sea por vaporización, para matar los moquitos en
vuelo, o bien sobre las superficies de los depósitos o alrededor de éstos, donde
se posan los mosquitos; también se pueden utilizar insecticidas para tratar el
agua de los depósitos a fin de matar las larvas inmaduras.
Como
protección durante los brotes se recomiendan llevar ropa que reduzca al mínimo
la exposición de la piel a los vectores. También se pueden aplicar repelentes a
la piel o a la ropa, respetando estrictamente las instrucciones de uso del
producto. Los repelentes deben contener DEET (N, N-dietil-3-metilbenzamida),
IR3535 (etiléster de ácido 3-[N-acetil-N-butil]-aminopropiónico) o icaridina
(2-(2-hidroxietil)-1-metilpropiléster de ácido 1-piperidinocarboxílico). Para
quienes duerman durante el día, sobre todo los niños pequeños, los enfermos y
los ancianos, los mosquiteros tratados con insecticidas proporcionan una buena
protección. Las espirales insectífugas y los vaporizadores de insecticidas
también pueden reducir las picaduras en ambientes interiores.
Las personas
que viajen a zonas de riesgo deben adoptar precauciones básicas, como el uso de
repelentes, pantalones largos y camisas de manga larga, o la instalación de
mosquiteros en las ventanas.
Zika
Signos y síntomas
El periodo
de incubación (tiempo transcurrido entre la exposición y la aparición de los
síntomas) de la enfermedad por el virus de zika no está claro, pero
probablemente sea de pocos días. Los síntomas son similares a los de otras
infecciones por arbovirus, entre ellas el dengue, y consisten en fiebre,
erupciones maculopapulares, conjuntivitis, mialgias, artralgias, malestar y
cefaleas; suelen durar entre 2 y 7 días.
Durante los
grandes brotes que se han producido en la Polinesia francesa en 2013 y el Brasil
en 2015, las autoridades sanitarias nacionales notificaron potenciales
complicaciones neurológicas y autoinmunes de la enfermedad por el virus de
Zika. Recientemente, en el Brasil, las autoridades sanitarias locales han
observado un aumento de las infecciones por este virus en la población general,
así como un aumento de los recién nacidos con microcefalia en el nordeste del
país.
Los
organismos que están investigando estos brotes están encontrando pruebas cada
vez más numerosas de una relación entre el virus de Zika y la microcefalia,
aunque son necesarias más investigaciones para entender esa relación. Asimismo,
se están investigando otras causas posibles.
Posibles complicaciones del virus de
Zika
Durante
brotes de la enfermedad por el virus de Zika en 2013 en la Polinesia Francesa y
2015 en el Brasil, las autoridades sanitarias nacionales notificaron
potenciales complicaciones neurológicas y autoinmunes de la enfermedad del
virus Zika. Recientemente en Brasil, las autoridades sanitarias locales observaron
también un aumento del síndrome de Guillain-Barré coincidiendo con un brote de
la enfermedad por el virus de Zika, así como un aumento en los bebés que nacen
con microcefalia en el noreste del país.
Los
organismos que están investigando los brotes por este virus están encontrando
pruebas cada más numerosas de la existencia de una relación entre el virus y la
microcefalia, aunque son necesarias más investigaciones para entenderla mejor.
También se están investigando otras posibles causas.
Transmisión
El virus de
Zika se transmite a las personas a través de la picadura de mosquitos
infectados del género Aedes, y sobre todo de Aedes aegypti en las regiones
tropicales. Este mosquito es el mismo que transmite el dengue, la fiebre
chikungunya y la fiebre amarilla.
Los primeros
brotes de enfermedad por el virus de Zika se describieron en el Pacífico en
2007 y 2013 (Yap y Polinesia francesa, respectivamente), y en las Américas
(Brasil y Colombia) y África (Cabo Verde) en 2015. A ello hay que añadir que
más de 13 países de las Américas han notificado infecciones esporádicas por el
virus de Zika, lo cual indica que este está teniendo una rápida expansión
geográfica.
Diagnóstico
La infección
por el virus de Zika puede sospecharse a partir de los síntomas y los
antecedentes recientes (por ejemplo, residencia o viaje a una zona donde se
sepa que el virus está presente). Sin embargo, su confirmación requiere pruebas
de laboratorio para detectar la presencia de RNA del virus en la sangre u otros
líquidos corporales, como la orina o la saliva.
Prevención
Los
mosquitos y sus lugares de cría suponen un importante factor de riesgo de
infección por el virus de Zika. La prevención y el control dependen de la
reducción del número de mosquitos a través de la reducción de sus fuentes
(eliminación y modificación de los lugares de cría) y de la disminución de los
contactos entre los mosquitos y las personas.
Para ello se
pueden utilizar repelentes de insectos, ropas (preferentemente de colores
claros) que cubran el cuerpo tanto como sea posible, barreras físicas como
mosquiteros o el cierre de puertas y ventanas, y mosquiteros de cama.
También es
importante vaciar, limpiar o cubrir los utensilios que puedan acumular agua,
como cubos, macetas o neumáticos, eliminando así lugares de cría de mosquitos.
Hay que
prestar especial atención y ayuda a quienes no pueden protegerse adecuadamente
por si solos, como los niños, los enfermos o los ancianos.
Durante los
brotes, las autoridades sanitarias pueden recomendar la fumigación con
insecticidas. Los insecticidas recomendados por el Plan OMS de Evaluación de
Plaguicidas también se pueden utilizar como larvicidas para tratar recipientes
de agua relativamente grandes.
Los viajeros
deben adoptar las precauciones básicas descritas anteriormente para protegerse
de las picaduras de mosquitos.
Tratamiento
La
enfermedad por el virus de Zika suele ser relativamente leve y no necesita
tratamiento específico. Los pacientes deben estar en reposo, beber líquidos
suficientes y tomar analgésicos comunes para el dolor. Si los síntomas empeoran
deben consultar al médico.
En la
actualidad no hay vacunas.
PREGUNTAS
1¿Qué es el virus zika?
Es un virus
semejante filogenéticamente a los del dengue y la fiebre amarilla. Se descubrió
por primera vez en el bosque de Zika en Uganda, en 1947, en monos monitoreados
científicamente para controlar la fiebre amarilla. Sin embargo, hasta 2007 era
relativamente desconocido, hasta que se produjo un gran brote en la isla de Yap
y en otras islas cercanas a los Estados Federados de Micronesia (al norte de
Australia), con 8.187 afectados. Entre octubre 2013 y febrero de 2014 un nuevo
brote llegó a la Polinesia Francesa, donde se cree que hubo 8.264 casos.
2). ¿Cuáles son los principales
síntomas y señales de la enfermedad?
La gran
mayoría de las personas infectadas no desarrolla manifestaciones clínicas,
pero, cuando sí se dan, se caracterizan por ser manchas rojas por la piel,
fiebre intermitente, manchas en los ojos y dolores en los músculos, las
articulaciones y la cabeza. Con menor frecuencia, se han registrado edemas,
dolor de garganta, tos, vómitos y presencia de sangre en el semen. Los
síntomas, en general, desaparecen de forma espontánea tras un período que puede
ir de tres a siete días. Sin embargo, los dolores en las articulaciones pueden
persistir durante hasta un mes.
3) ¿Cómo se transmite?
El dengue se
propaga a través de un vector: el mosquito Aedes aegypti. El ciclo de transmisión
es “hombre-mosquito-hombre”. Es decir: el mosquito hembra se alimenta con
sangre de una persona infectada y luego de un período de 8 a 12 días “pica” a
una persona sana. Pero la enfermedad no se contagia de persona a persona.
4) ¿Cómo se previene?
Al no
existir una vacuna, las medidas más eficientes son las que logran mantener
alejado al mosquito. ¿Cómo? A través de un estricto control ambiental y
domiciliario, que incluya todas las medidas de prevención que a nivel doméstico
se puedan tomar para reducir el contacto hombre-mosquito:
- Eliminando
espacios donde puedan anidar huevos y larvas.
- Colocando
mosquiteros en puertas y ventanas, y en la cuna de los bebés.
- Usando
repelente. Para que un repelente sea efectivo debe contener entre un 20 y un 50
por ciento de DEET (una concentración mayor puede causar reacciones
secundarias, pero de este modo están autorizados incluso para embarazadas y
desde los 2 años de edad). Se deben renovar cada cuatro horas.
- Empleando
insecticidas en espirales o pastillas termo evaporables.
5)¿Qué significa que hay casos de
“transmisión autóctona”?
Una
transmisión autóctona significa que las poblaciones de mosquitos que residen en
un área determinada están infectadas con
el virus y comienzan a transmitirlo a
las personas que estén en esa misma área. En presencia de transmisión autóctona
los enfermos no tienen antecedentes de
viajes a áreas endémicas.
En las
Américas, hasta el momento, a las personas que habían contraído la enfermedad
se las consideraba casos “importados”, es decir, que fueron picados por
mosquitos infectados durante sus viajes a Asia y África, donde este virus
estaba presente.
CONCLUSIONES
* deben
concurrir al médico para tener un diagnóstico, no auto medicarse ni tomar
aspirinas o ibuprofeno.
* La
detección temprana del caso permitirá un tratamiento sin complicaciones e
impedir la proliferación del virus.
* La persona
portadora del virus una vez diagnosticada debe seguir las indicaciones médicas,
hidratarse, guardar reposo y usar repelente para que los mosquitos Aedes
Aegypti no lo piquen y propaguen la enfermedad.
PALABRAS CLAVES
- flavivirus
- Aedes Aegypti
- hibernación
- serológicos
CÁNCER DE CAVIDAD ORAL
Todas las
conferencias sobre oncología deberían iniciarse diciendo EL CANCER ES CURABLE,
a condición que se haga un diagnostico precoz de él. Esto es una realidad para
casi todas las neoplasias malignas ya que es bien sabido por todos los
oncólogos que el mejor tratamiento para el cáncer no es la cirugía ni la
radioterapia o la quimioterapia sino él diagnóstico temprano y el inicio rápido
del tratamiento.
Sin embargo
esto raramente ocurre. Analicemos algunos posibles motivos.
Si bien es
cierto que algunos tumores son de difícil diagnostico en su etapa inicial, debida
principalmente a su localización, en el cáncer de la cavidad oral esta premisa
no es válida pues la boca, después de la piel, es el órgano del cuerpo humano
más accesible a la inspección y al examen.
Es rara la
persona que no se mire al espejo por lo menos una vez al día, y así pueda
detectar cualquier anomalía facial o verse una pequeña ulceración en la boca
que le indique que algo anormal está sucediendo. Sin embargo rara vez acuden
rápidamente a consulta. ¿Cuáles son las razones? Una es la falta de información
que tiene el público
Sobre el
tema, ya que muchos pacientes preguntan si en la boca también da cáncer y otra
es que el cáncer en su estado inicial no es doloroso lo cual hace que tanto el
paciente como el médico y el odontólogo, sin conocimientos suficientes de
patología oncológica, le dediquen poca atención a esa pequeña ulcera, casi
invisible, que presenta en la lengua o en el piso de la boca.
Como los
pacientes no son alertados por el dolor ni por otra señal de peligro, el papel
del médico y el odontólogo es fundamental, pues tienen la oportunidad, en los
exámenes rutinarios, de detectar lesiones todavía asintomáticas de carcinomas
tempranos y por lo tanto curables.
Se ha
escrito que es una trágica paradoja que el porcentaje de supervivencia sea tan
bajo en un cáncer que es tan accesible y comparativamente tan fácil de detectar
en los estados iniciales y por lo tanto con mayores posibilidades de curación,
Por ejemplo
el carcinoma escamo celular de cuello uterino se presenta más frecuentemente
que el de idéntica histología en la lengua, pero el porcentaje de curación del
tumor de cuello uterino es mucho más alto que el de la lengua, a pesar que la
cavidad oral es indudablemente del cáncer uterino sobre el de la lengua resulta
paradójico.
Hay un
consenso general en que el estado de la enfermedad en el momento del
diagnóstico es el factor determinante más importante en el pronóstico. No hay
enfermedad maligna más fácil de curar que el Cáncer oral de menos de un
centímetro de diámetro. Desafortunadamente como el tamaño y la sintomatología
están directamente relacionadas, la mayoría de las lesiones orales son
diagnosticadas cuando se vuelven sintomáticas, es decir cuando ya han crecido
demasiado.
PREGUNTAS
1)¿Qué es el
cáncer oral?
Es el
conjunto de tumores malignos que afectan a cualquier localización de la cavidad
oral, de los labios a la garganta, incluyendo las amígdalas y la faringe. Su
localización más común es el suelo de boca (mucosa debajo de la lengua), borde
lateral de la lengua y paladar blando. Más del 90% de estos cánceres son
carcinomas, afectando al epitelio de la mucosa oral. Los restantes corresponden
a formas más raras de tumores, e incluyen linfomas, sarcomas, melanomas, etc.
2)¿Es frecuente
el cáncer oral?
El carcinoma
de cabeza y cuello es el sexto cáncer más común en todo el mundo y supone
aproximadamente el 2,8% de todos los cánceres. El cáncer oral es más frecuente
en hombres por encima de los 45 años, aumentando considerablemente hasta los 65
años.
3)¿Cuáles son
los factores de riesgo del cáncer oral?
El tabaco y
el alcohol son los principales factores de riesgo en la aparición del cáncer
oral. El humo del tabaco está relacionado con diversas transformaciones de la
mucosa oral, teniendo un efecto carcinogénico directo en las células
epiteliales Se calcula que 8 de cada 10 pacientes diagnosticados de cáncer oral
consumen o habían consumido tabaco. El riesgo de los pacientes fumadores de
desarrollar cáncer oral frente a los no fumadores es de 5 a 7 veces mayor. El
cáncer oral está, por tanto, fuertemente asociado a un estilo de vida poco
saludable, esto es, al consumo de tabaco y alcohol, reducida ingesta de
vegetales y frutas y por tanto bajo aporte de agentes antioxidantes con la
alimentación.
4)¿Cómo se
trata el cáncer oral?
El cáncer
oral se trata principalmente con cirugía y radioterapia, aisladas o combinadas.
El factor clave para el tratamiento es el diagnóstico precoz de las lesiones,
factor que mejora significativamente las tasas de supervivencia.
5)¿Cómo puedo
prevenir el cáncer oral?
La
prevención del cáncer oral pasa por: adoptar un estilo de vida saludable, dejar
de fumar, disminuir el consumo de alcohol, comer regularmente verduras frescas
y frutas y, visitar regularmente al dentista para permitir un diagnóstico
precoz.
CONCLUSIONES
* Evitando
el consumo excesivo de alcohol y el tabaco, así como la ingestión de comidas
calientes y picantes, podemos prevenir la mayoría de los cánceres de boca
* agregando
una protección adecuada al tomar sol para evitar el cáncer de labios
* tener
mucho cuidado con los demás enfermedades
PALABRAS CLAVES
-Cancer
- edmon
- cheik