jueves, 18 de febrero de 2016

enfermedades del siglo XX|


DENGUE , CHIKUNGUNÑA Y ZIKA


DENGUE

 El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, del género flavivirus que es transmitida por mosquitos, principalmente por el Aedes aegypti. La infección causa síntomas gripales, y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave o dengue hemorrágico.1 Es una infección muy extendida que se presenta en todas las regiones de clima tropical del planeta. En los últimos años la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública. En la actualidad, más de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad. La prevención y el control del dengue dependen exclusivamente de las medidas eficaces de lucha contra el vector transmisor, el mosquito.2
El número de casos de dengue ha aumentado dramáticamente desde la década de 1960, con entre 50 y 528 millones de personas infectadas anualmente 3 4 Las primeras descripciones datan de 1779, y su causa viral y la transmisión fueron entendidos a principios del siglo 20. El dengue se ha convertido en un problema mundial desde la segunda guerra mundial y es endémica en más de 110 países. Aparte de la eliminación de los mosquitos, se está trabajando en una vacuna contra el dengue, así como la medicación dirigida directamente al virus.

Transmisión

Un mosquito o zancudo Aedes aegypti hembra ingiriendo sangre humana.
Proceso de contagio del dengue
El vector principal del dengue es el mosquito Aedes aegypti. El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de mosquitos hembra infectadas. Tras un periodo de incubación del virus que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado puede transmitir el agente patógeno durante toda su vida.2 También es un vector el Aedes albo ictus, este es un vector secundario cuyo hábitat es Asia, aunque debido al comercio de neumáticos se ha extendido en los últimos años a América y Europa. Tiene una gran capacidad de adaptación, y gracias a ello puede sobrevivir en las temperaturas más frías de Europa, lo cual es un grave problema de salud pública. Su tolerancia a las temperaturas bajo cero, su capacidad de hibernación y su habilidad para guarecerse en micro hábitats son factores que propician su propagación y la extensión geográfica del dengue.
Las personas infectadas son los portadores y multiplicadores principales del virus, y los mosquitos se infectan al picarlas. Tras la aparición de los primeros síntomas, las personas infectadas con el virus pueden transmitir la infección (durante 4 o 5 días; 12 días como máximo) a los mosquitos Aedes.

Diagnóstico

Desde finales de 2008 la definición de dengue cambió, debido a que la antigua clasificación de la OMS era muy rígida y los criterios que utilizaban para la definición de caso de fiebre del dengue hemorrágico requerían la realización de exámenes de laboratorio que no estaban disponibles en todos los lugares, si bien la prueba de torniquete se usó y sigue usándose en lugares que adolecen de falta de medios más precisos. Por esta razón hasta en el 40 % de los casos no era posible aplicar la clasificación propuesta. Adicionalmente entre el 15 y el 22 % de los pacientes con choque por dengue no cumplían los criterios de la guía, por lo cual no se les daba un tratamiento oportuno. Tras varios esfuerzos de grupos de expertos en Asia y América, la realización de varios estudios, como el DENCO (Dengue Control), la clasificación cambió a dengue y dengue grave. Esta clasificación es más dinámica y amplia, permitiendo un abordaje más holístico de la enfermedad.





Chikungunya
 La fiebre chikungunya se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, generalmente acompañada de dolores articulares. Otros signos y síntomas frecuentes son: dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. Los dolores articulares suelen ser muy debilitantes, pero generalmente desaparecen en pocos días.
La mayoría de los pacientes se recuperan completamente, pero en algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años. Se han descrito casos ocasionales con complicaciones oculares, neurológicas y cardiacas, y también con molestias gastrointestinales. Las complicaciones graves no son frecuentes, pero en personas mayores la enfermedad puede contribuir a la muerte. A menudo los pacientes solo tienen síntomas leves y la infección puede pasar inadvertida o diagnosticarse erróneamente como dengue en zonas donde este es frecuente.

Transmisión

La fiebre chikungunya se ha detectado en más de 60 países de Asia, África, Europa y las Américas.
El virus se transmite de una persona a otras por la picadura de mosquitos hembra infectados. Generalmente los mosquitos implicados son Aedes aegypti y Aedes albopictus dos especies que también pueden transmitir otros virus, entre ellos el del dengue. Estos mosquitos suelen picar durante todo el periodo diurno, aunque su actividad puede ser máxima al principio de la mañana y al final de la tarde. Ambas especies pican al aire libre, pero Aegypti también puede hacerlo en ambientes interiores.
La enfermedad suele aparecer entre 4 y 8 días después de la picadura de un mosquito infectado, aunque el intervalo puede oscilar entre 2 y 12 días.

Diagnóstico

Para establecer el diagnóstico se pueden utilizar varios métodos. Las pruebas serológicas, como la inmune adsorción enzimática (ELISA), pueden confirmar la presencia de anticuerpos IgM e IgG contra el virus chikungunya. Las mayores concentraciones de IgM se registran entre 3 y 5 semanas después de la aparición de la enfermedad, y persisten unos 2 meses. Las muestras recogidas durante la primera semana tras la aparición de los síntomas deben analizarse con métodos serológicos y virológicos (RT–PCR).

El virus puede aislarse en la sangre en los primeros días de la infección. Existen diversos métodos de reacción en cadena de la polimerasa con retro transcriptasa (RT–PCR), pero su sensibilidad es variable. Algunos son idóneos para el diagnóstico clínico. Los productos de RT–PCR de las muestras clínicas también pueden utilizarse en el gen tipificación del virus, permitiendo comparar muestras de virus de diferentes procedencias geográficas.

Tratamiento

No existe ningún antivírico específico para tratar la fiebre chikungunya. El tratamiento consiste principalmente en aliviar los síntomas, entre ellos el dolor articular, con antipiréticos, analgésicos óptimos y líquidos. No hay comercializada ninguna vacuna contra el virus chikungunya.

Prevención y control

La proximidad de las viviendas a los lugares de cría de los mosquitos vectores es un importante factor de riesgo tanto para la fiebre chikungunya como para otras enfermedades transmitidas por las especies en cuestión. La prevención y el control se basan en gran medida en la reducción del número de depósitos de agua natural y artificial que puedan servir de criadero de los mosquitos. Para ello es necesario movilizar a las comunidades afectadas. Durante los brotes se pueden aplicar insecticidas, sea por vaporización, para matar los moquitos en vuelo, o bien sobre las superficies de los depósitos o alrededor de éstos, donde se posan los mosquitos; también se pueden utilizar insecticidas para tratar el agua de los depósitos a fin de matar las larvas inmaduras.
Como protección durante los brotes se recomiendan llevar ropa que reduzca al mínimo la exposición de la piel a los vectores. También se pueden aplicar repelentes a la piel o a la ropa, respetando estrictamente las instrucciones de uso del producto. Los repelentes deben contener DEET (N, N-dietil-3-metilbenzamida), IR3535 (etiléster de ácido 3-[N-acetil-N-butil]-aminopropiónico) o icaridina (2-(2-hidroxietil)-1-metilpropiléster de ácido 1-piperidinocarboxílico). Para quienes duerman durante el día, sobre todo los niños pequeños, los enfermos y los ancianos, los mosquiteros tratados con insecticidas proporcionan una buena protección. Las espirales insectífugas y los vaporizadores de insecticidas también pueden reducir las picaduras en ambientes interiores.
Las personas que viajen a zonas de riesgo deben adoptar precauciones básicas, como el uso de repelentes, pantalones largos y camisas de manga larga, o la instalación de mosquiteros en las ventanas.


 



Zika

Signos y síntomas

El periodo de incubación (tiempo transcurrido entre la exposición y la aparición de los síntomas) de la enfermedad por el virus de zika no está claro, pero probablemente sea de pocos días. Los síntomas son similares a los de otras infecciones por arbovirus, entre ellas el dengue, y consisten en fiebre, erupciones maculopapulares, conjuntivitis, mialgias, artralgias, malestar y cefaleas; suelen durar entre 2 y 7 días.
Durante los grandes brotes que se han producido en la Polinesia francesa en 2013 y el Brasil en 2015, las autoridades sanitarias nacionales notificaron potenciales complicaciones neurológicas y autoinmunes de la enfermedad por el virus de Zika. Recientemente, en el Brasil, las autoridades sanitarias locales han observado un aumento de las infecciones por este virus en la población general, así como un aumento de los recién nacidos con microcefalia en el nordeste del país.
Los organismos que están investigando estos brotes están encontrando pruebas cada vez más numerosas de una relación entre el virus de Zika y la microcefalia, aunque son necesarias más investigaciones para entender esa relación. Asimismo, se están investigando otras causas posibles.

Posibles complicaciones del virus de Zika

Durante brotes de la enfermedad por el virus de Zika en 2013 en la Polinesia Francesa y 2015 en el Brasil, las autoridades sanitarias nacionales notificaron potenciales complicaciones neurológicas y autoinmunes de la enfermedad del virus Zika. Recientemente en Brasil, las autoridades sanitarias locales observaron también un aumento del síndrome de Guillain-Barré coincidiendo con un brote de la enfermedad por el virus de Zika, así como un aumento en los bebés que nacen con microcefalia en el noreste del país.
Los organismos que están investigando los brotes por este virus están encontrando pruebas cada más numerosas de la existencia de una relación entre el virus y la microcefalia, aunque son necesarias más investigaciones para entenderla mejor. También se están investigando otras posibles causas.

Transmisión

El virus de Zika se transmite a las personas a través de la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, y sobre todo de Aedes aegypti en las regiones tropicales. Este mosquito es el mismo que transmite el dengue, la fiebre chikungunya y la fiebre amarilla.
Los primeros brotes de enfermedad por el virus de Zika se describieron en el Pacífico en 2007 y 2013 (Yap y Polinesia francesa, respectivamente), y en las Américas (Brasil y Colombia) y África (Cabo Verde) en 2015. A ello hay que añadir que más de 13 países de las Américas han notificado infecciones esporádicas por el virus de Zika, lo cual indica que este está teniendo una rápida expansión geográfica.

Diagnóstico

La infección por el virus de Zika puede sospecharse a partir de los síntomas y los antecedentes recientes (por ejemplo, residencia o viaje a una zona donde se sepa que el virus está presente). Sin embargo, su confirmación requiere pruebas de laboratorio para detectar la presencia de RNA del virus en la sangre u otros líquidos corporales, como la orina o la saliva.

Prevención

Los mosquitos y sus lugares de cría suponen un importante factor de riesgo de infección por el virus de Zika. La prevención y el control dependen de la reducción del número de mosquitos a través de la reducción de sus fuentes (eliminación y modificación de los lugares de cría) y de la disminución de los contactos entre los mosquitos y las personas.
Para ello se pueden utilizar repelentes de insectos, ropas (preferentemente de colores claros) que cubran el cuerpo tanto como sea posible, barreras físicas como mosquiteros o el cierre de puertas y ventanas, y mosquiteros de cama.
También es importante vaciar, limpiar o cubrir los utensilios que puedan acumular agua, como cubos, macetas o neumáticos, eliminando así lugares de cría de mosquitos.
Hay que prestar especial atención y ayuda a quienes no pueden protegerse adecuadamente por si solos, como los niños, los enfermos o los ancianos.
Durante los brotes, las autoridades sanitarias pueden recomendar la fumigación con insecticidas. Los insecticidas recomendados por el Plan OMS de Evaluación de Plaguicidas también se pueden utilizar como larvicidas para tratar recipientes de agua relativamente grandes.
Los viajeros deben adoptar las precauciones básicas descritas anteriormente para protegerse de las picaduras de mosquitos.

Tratamiento

La enfermedad por el virus de Zika suele ser relativamente leve y no necesita tratamiento específico. Los pacientes deben estar en reposo, beber líquidos suficientes y tomar analgésicos comunes para el dolor. Si los síntomas empeoran deben consultar al médico.
En la actualidad no hay vacunas.





PREGUNTAS 

1¿Qué es el virus zika?

Es un virus semejante filogenéticamente a los del dengue y la fiebre amarilla. Se descubrió por primera vez en el bosque de Zika en Uganda, en 1947, en monos monitoreados científicamente para controlar la fiebre amarilla. Sin embargo, hasta 2007 era relativamente desconocido, hasta que se produjo un gran brote en la isla de Yap y en otras islas cercanas a los Estados Federados de Micronesia (al norte de Australia), con 8.187 afectados. Entre octubre 2013 y febrero de 2014 un nuevo brote llegó a la Polinesia Francesa, donde se cree que hubo 8.264 casos.

2). ¿Cuáles son los principales síntomas y señales de la enfermedad?
La gran mayoría de las personas infectadas no desarrolla manifestaciones clínicas, pero, cuando sí se dan, se caracterizan por ser manchas rojas por la piel, fiebre intermitente, manchas en los ojos y dolores en los músculos, las articulaciones y la cabeza. Con menor frecuencia, se han registrado edemas, dolor de garganta, tos, vómitos y presencia de sangre en el semen. Los síntomas, en general, desaparecen de forma espontánea tras un período que puede ir de tres a siete días. Sin embargo, los dolores en las articulaciones pueden persistir durante hasta un mes.

3) ¿Cómo se transmite?

El dengue se propaga a través de un vector: el mosquito Aedes aegypti. El ciclo de transmisión es “hombre-mosquito-hombre”. Es decir: el mosquito hembra se alimenta con sangre de una persona infectada y luego de un período de 8 a 12 días “pica” a una persona sana. Pero la enfermedad no se contagia de persona a persona.

4) ¿Cómo se previene?

Al no existir una vacuna, las medidas más eficientes son las que logran mantener alejado al mosquito. ¿Cómo? A través de un estricto control ambiental y domiciliario, que incluya todas las medidas de prevención que a nivel doméstico se puedan tomar para reducir el contacto hombre-mosquito:
- Eliminando espacios donde puedan anidar huevos y larvas.
- Colocando mosquiteros en puertas y ventanas, y en la cuna de los bebés.
- Usando repelente. Para que un repelente sea efectivo debe contener entre un 20 y un 50 por ciento de DEET (una concentración mayor puede causar reacciones secundarias, pero de este modo están autorizados incluso para embarazadas y desde los 2 años de edad). Se deben renovar cada cuatro horas.
- Empleando insecticidas en espirales o pastillas termo evaporables.

5)¿Qué significa que hay casos de “transmisión autóctona”?

Una transmisión autóctona significa que las poblaciones de mosquitos que residen en un área determinada  están infectadas con el virus y comienzan  a transmitirlo a las personas que estén en esa misma área. En presencia de transmisión autóctona los enfermos  no tienen antecedentes de viajes a áreas endémicas.

En las Américas, hasta el momento, a las personas que habían contraído la enfermedad se las consideraba casos “importados”, es decir, que fueron picados por mosquitos infectados durante sus viajes a Asia y África, donde este virus estaba presente.

CONCLUSIONES 

*  deben concurrir al médico para tener un diagnóstico, no auto medicarse ni tomar aspirinas o ibuprofeno.

* La detección temprana del caso permitirá un tratamiento sin complicaciones e impedir la proliferación del virus.

* La persona portadora del virus una vez diagnosticada debe seguir las indicaciones médicas, hidratarse, guardar reposo y usar repelente para que los mosquitos Aedes Aegypti no lo piquen y propaguen la enfermedad.

PALABRAS CLAVES 

- flavivirus
- Aedes Aegypti
-  hibernación
- serológicos


CÁNCER DE CAVIDAD ORAL

Todas las conferencias sobre oncología deberían iniciarse diciendo EL CANCER ES CURABLE, a condición que se haga un diagnostico precoz de él. Esto es una realidad para casi todas las neoplasias malignas ya que es bien sabido por todos los oncólogos que el mejor tratamiento para el cáncer no es la cirugía ni la radioterapia o la quimioterapia sino él diagnóstico temprano y el inicio rápido del tratamiento.
Sin embargo esto raramente ocurre. Analicemos algunos posibles motivos.
Si bien es cierto que algunos tumores son de difícil diagnostico en su etapa inicial, debida principalmente a su localización, en el cáncer de la cavidad oral esta premisa no es válida pues la boca, después de la piel, es el órgano del cuerpo humano más accesible a la inspección y al examen.
Es rara la persona que no se mire al espejo por lo menos una vez al día, y así pueda detectar cualquier anomalía facial o verse una pequeña ulceración en la boca que le indique que algo anormal está sucediendo. Sin embargo rara vez acuden rápidamente a consulta. ¿Cuáles son las razones? Una es la falta de información que tiene el público
Sobre el tema, ya que muchos pacientes preguntan si en la boca también da cáncer y otra es que el cáncer en su estado inicial no es doloroso lo cual hace que tanto el paciente como el médico y el odontólogo, sin conocimientos suficientes de patología oncológica, le dediquen poca atención a esa pequeña ulcera, casi invisible, que presenta en la lengua o en el piso de la boca.
Como los pacientes no son alertados por el dolor ni por otra señal de peligro, el papel del médico y el odontólogo es fundamental, pues tienen la oportunidad, en los exámenes rutinarios, de detectar lesiones todavía asintomáticas de carcinomas tempranos y por lo tanto curables.
Se ha escrito que es una trágica paradoja que el porcentaje de supervivencia sea tan bajo en un cáncer que es tan accesible y comparativamente tan fácil de detectar en los estados iniciales y por lo tanto con mayores posibilidades de curación,
Por ejemplo el carcinoma escamo celular de cuello uterino se presenta más frecuentemente que el de idéntica histología en la lengua, pero el porcentaje de curación del tumor de cuello uterino es mucho más alto que el de la lengua, a pesar que la cavidad oral es indudablemente del cáncer uterino sobre el de la lengua resulta paradójico.
Hay un consenso general en que el estado de la enfermedad en el momento del diagnóstico es el factor determinante más importante en el pronóstico. No hay enfermedad maligna más fácil de curar que el Cáncer oral de menos de un centímetro de diámetro. Desafortunadamente como el tamaño y la sintomatología están directamente relacionadas, la mayoría de las lesiones orales son diagnosticadas cuando se vuelven sintomáticas, es decir cuando ya han crecido demasiado.


 


PREGUNTAS 

1)¿Qué es el cáncer oral?

Es el conjunto de tumores malignos que afectan a cualquier localización de la cavidad oral, de los labios a la garganta, incluyendo las amígdalas y la faringe. Su localización más común es el suelo de boca (mucosa debajo de la lengua), borde lateral de la lengua y paladar blando. Más del 90% de estos cánceres son carcinomas, afectando al epitelio de la mucosa oral. Los restantes corresponden a formas más raras de tumores, e incluyen linfomas, sarcomas, melanomas, etc.

2)¿Es frecuente el cáncer oral?

El carcinoma de cabeza y cuello es el sexto cáncer más común en todo el mundo y supone aproximadamente el 2,8% de todos los cánceres. El cáncer oral es más frecuente en hombres por encima de los 45 años, aumentando considerablemente hasta los 65 años.

3)¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer oral?

El tabaco y el alcohol son los principales factores de riesgo en la aparición del cáncer oral. El humo del tabaco está relacionado con diversas transformaciones de la mucosa oral, teniendo un efecto carcinogénico directo en las células epiteliales Se calcula que 8 de cada 10 pacientes diagnosticados de cáncer oral consumen o habían consumido tabaco. El riesgo de los pacientes fumadores de desarrollar cáncer oral frente a los no fumadores es de 5 a 7 veces mayor. El cáncer oral está, por tanto, fuertemente asociado a un estilo de vida poco saludable, esto es, al consumo de tabaco y alcohol, reducida ingesta de vegetales y frutas y por tanto bajo aporte de agentes antioxidantes con la alimentación.

4)¿Cómo se trata el cáncer oral?

El cáncer oral se trata principalmente con cirugía y radioterapia, aisladas o combinadas. El factor clave para el tratamiento es el diagnóstico precoz de las lesiones, factor que mejora significativamente las tasas de supervivencia.

5)¿Cómo puedo prevenir el cáncer oral?

La prevención del cáncer oral pasa por: adoptar un estilo de vida saludable, dejar de fumar, disminuir el consumo de alcohol, comer regularmente verduras frescas y frutas y, visitar regularmente al dentista para permitir un diagnóstico precoz.

CONCLUSIONES 

* Evitando el consumo excesivo de alcohol y el tabaco, así como la ingestión de comidas calientes y picantes, podemos prevenir la mayoría de los cánceres de boca

* agregando una protección adecuada al tomar sol para evitar el cáncer de labios

* tener mucho cuidado con los demás enfermedades

PALABRAS CLAVES 

-Cancer 
- edmon 
- cheik